Estados Unidos recuerda hoy el undécimo aniversario de los atentados del 11 de setiembre de 2001 en Nueva York y Washington, los más sangrientos de su historia, con un saldo de unos 3.000 muertos, en un acto marcado por la cercanía de las elecciones presidenciales.
Si en 2011 la ceremonia en el sitio donde se levantaban las Torres Gemelas contó con la presencia del presidente Barack Obama, en medio del impacto por el décimo aniversario de los ataques y la eliminación de Osama bin Laden en mayo de ese año, en esta ocasión el acto tiene un perfil mucho más bajo.
Se recordará la tragedia en Washington con un minuto de silencio en la Casa Blanca y una visita al Pentágono, donde se estrelló uno de los cuatro aviones secuestrados por Al Qaeda en la mañana del 11 de setiembre.
En Nueva York, en tanto, donde dos aviones se estrellaron contra las Torres Gemelas del World Trade Center, dejando unos 3.000 muertos, la ceremonia tendrá lugar en el National September 11 Memorial Plaza, inaugurado el año pasado en el lugar de los ataques en el sur de Manhattan.