La cámara de representantes de Colombia aprobó el proyecto de ley que sanciona a las personas que conduzcan ebrias y establece la obligatoriedad de la prueba de alcoholemia en todo el país.
El texto aprobado señala que los conductores que no accedan a o permitan la realización “de las pruebas físicas o clínicas” que le pidan las autoridades serán multados y se les quitará la licencia de conducción entre 5 y 10 años.
Dependiendo del grado de ebriedad los conductores serán multados y enviados a centros de rehabilitación para que realicen cursos obligatorios de sensibilización.