Incluyen examen de optometría. Resultado es crucial para que se defina si se revive testimonio.
Una junta médica de expertos terminó este miércoles en la tarde una valoración integral a Jhonatan Martínez, el polémico testigo dentro del proceso por la muerte del estudiante de los Andes Luis Andrés Colmenares.
La prueba, que incluyó un examen de optometría, es crucial para que se defina si se revive su testimonio dentro del proceso, tal como lo están solicitando los abogados de la familia Colmenares a través de la Procuraduría.
Martínez insiste en que sí estuvo en el parque El Virrey el 31 de octubre del 2010, cuando Colmenares murió, y que vio desde varios metros de distancia la golpiza que habría recibido el estudiante.
Los demás testigos también pasarán por exámenes médicos.
Otra evidencia clave para definir si Martínez es tenido en cuenta es la inspección a las llamadas que entraron y salieron de su teléfono, el 3105892340, cuyo cruce ya entregó la empresa a la que estaba abonado.
Por ahora no se han encontrado comunicaciones con ninguno de los involucrados en el caso. Pero aún falta que la telefónica entregue dos periodos de llamadas.
Al respecto, EL TIEMPO estableció que la Fiscalía evalúa si cita nuevamente al estudiante Daniel Giraldo para que explique una llamada que recibió en su celular ese 31 de octubre a las 2:00 a.m. Según la investigación, esta salió de la celda correspondiente a la calle 84 con 11, muy cerca del lugar de los hechos.
Búsqueda de sangre
De manera paralela, expertos del CTI realizaron en los parqueaderos del búnker de la Fiscalía la inspección del carro que utilizaba esa noche Carlos Cárdenas, señalado de golpear con una botella a Colmenares.
Como lo reveló ayer este diario, los Cárdenas accedieron de manera voluntaria a la prueba e informaron que la camioneta Mazda verde de placa RAM125 era usada principalmente por la madre de Carlos para llevar comida y grifería en bronce que se procesa en la empresa familiar.
“Aunque han pasado dos años, el mecanismo utilizado por el CTI consiste en aplicar un químico que deja al descubierto cualquier traza de flujo sanguíneo, sin importar que el carro haya sido lavado en varias ocasiones”, explicó un experto que estuvo en la diligencia, que contó además con un representante de la Procuraduría. No se encontró sangre de Colmenares.