El ‘consejo de cardenales’ que aconsejará al papa Francisco está conformado por ocho purpurados.
El grupo de ocho purpurados que este martes comienza sus reuniones con el papa Francisco para aconsejarlo en el gobierno de la Iglesia universal y en la reforma de la estructura organizativa de la Santa Sede, y que estudiará alrededor de 80 propuestas, ha quedado transformado en el ‘consejo de cardenales’.
Francisco, por medio de un quirógrafo publicado este lunes, decidió instituir este organismo, llamado a situarse en el vértice de los distintos foros de consulta a los que acude el pontífice. El ‘consejo’ puede sufrir variaciones en su número y en su forma de organizarse, pues el papa se reserva el derecho de actuar con él “de la forma que resulte más adecuada”.
Entre los cambios que podría sufrir en la próxima de sus convocatorias, que, según el portavoz vaticano, el jesuita Federico Lombardi, se producirá dentro de “dos o tres meses”, está la inclusión de algún purpurado de las iglesias orientales, pues hoy no están representadas en el comité. Los ocho cardenales actuales pertenecen cada uno a una zona distinta del mundo.
En el quirógrafo, Francisco escribe que puede consultar al ‘consejo’ convocando a todos sus miembros de nuevo o hablando de forma separada con ellos.
Junto con el comité, el otro organismo llamado a convertirse en caja de resonancia es el sínodo de los obispos. Su reforma es uno de los puntos que se tratarán en las reuniones que el pontífice mantendrá con los ocho purpurados hasta el jueves.
En su comparecencia ante los medios, Lombardi explicó que no hay que esperar que de estos tres días de reuniones vayan a salir grandes decisiones, pues la reforma de la Iglesia es un asunto muy complejo, que va a llevar tiempo.
“La palabra clave es ‘sinodalidad’. El papa va en camino con la Iglesia buscando el discernimiento a través de la consulta frecuente y paciente”, dijo el portavoz, quien repitió que el papel del ‘consejo de cardenales’ es asesorar y estar al servicio del obispo de Roma, no tomar decisiones. “Quien decide es el papa”, concluyó.
Informacion Eltiempo.com