La competencia o ‘pararelismo’ al sistema masivo de transporte integrado MÍO en Cali se acentúa cada vez más. A los cerca de 1.300 buses y busetas de las empresas tradicionales y los más de 3.000 vehículos de transporte ilegal, se suman legiones de taxis y buses intermunicipales que prestan servicios por fuera de los permitidos.
Sectores como la Avenida Ciudad de Cali, la Calle 70 y la Simón Bolívar, en el oriente de de la ciudad, se transformaron en autopista para decenas de taxis convertidos en ‘irregulares’ que aprovechan los ‘horas pico’ para recoger personas a lo largo del camino prestando un servicio colectivo.
“¡Pasoancho, Universidades!”, “!directo por la 70, 14 de Calima, Sameco!”, son algunas de las rutas anunciadas por los conductores de los amarillos, al estacionar en una de las decenas de paraderos a lo largo de estas vías, mientras los usuarios desesperados acuden como ‘pirañas’ para abordarlos y conseguir así un servicio más ágil.
A la escena se suman buses intermunicipales provenientes de Jamundí y Candelaria, que a su ingreso y salida de la ciudad recogen pasajeros en su recorrido desde o hacia el Terminal, prestando un servicio de transporte urbano que no les corresponde. La Avenida Simón Bolívar, la Autopista Sur-Oriental, la Calle 25 y la Carrera Octava son los puntos donde más se realizan estas paradas ilegales.
En lo corrido del 2013, un total de 680 vehículos de servicio público (taxis y buses) han sido inmovilizados por prestar un servicio no autorizado, lo que representa un incremento del 20% respecto al año anterior, según la Secretaría de Tránsito de Cali.
Ante esto el secretario de Tránsito (e), Emiliano Guarniso, indicó que “estamos comprometidos en acabar con el transporte pirata en la ciudad, sin discriminar si es particular o público; los que infringen las normas de tránsito deben de ser sancionados”.
El funcionario destacó que estos vehículos, comparados con los ‘irregulares’ particulares, representan solo la tercera parte y que existen operativos todos los días con un grupo especializado de 20 guardas de tránsito dedicados a esta labor.
Por su parte, el jefe de Planeación de Rutas del MÍO, manifestó que aunque se conoce que existen este tipo de vehículos que también realizan pararelismo, como los taxis que realizan servicio ‘colectivo’, no se tiene cifras o estudios sobre el impacto real que tienen en el sistema.
Para el supervisor de agentes de tránsito de Cali, Néstor Henao, una de las razones para que haya aumentado los vehículos inmovilizados es que “tenemos más personal, hemos moderado las maneras de cómo realizar los operativos y hemos focalizados ciertos puntos críticos”.
En el caso de los taxis que prestan estos servicios por fuera de sus funciones, las sanciones oscilan entre los 5 y 30 salarios mínimos mensuales, acompañados de la inmovilización del vehículo; mientras que a los buses intermunicipales se les imparte una multa de $289.000.
“Las multas por el incumplimiento a los estatutos son muy drásticas, se extienden al conductor, dueño del vehículo y la empresa operadora”, explicó Henao.
Además, enfatizó que en la mayoría de los casos las infracciones no dependen de la empresa operadora de taxis, sino de los conductores o dueños de los vehículos que insisten en infringir la norma.
Falta de cobertura y mayor frecuencia
La falta de rutas de busetas tradicionales, los problemas con la cobertura y la poca frecuencia de los alimentadores del MÍO, son algunas de la razones que argumentan los usuarios para preferir estos tipos de transporte ilegal.
Diana Cuadros, habitante del barrio Ciudad Córdoba y estudiante de Univalle, afirma que “por acá ya no pasan los buses y cuando pasa el MÍO está lleno; el taxi es mucho más cómodo, pero pagas menos y llegas más rápido”.
La usuaria indicó que para regresar a casa en MÍO debe tomar la ruta P12 y luego realizar la integración a la P53, recorrido que le toma una hora; mientras que en estos taxis ‘irregulares’, le toma 15 minutos y prestan el servicio después que las estaciones ya han cerrado en la noche.
Por su parte, José Correa, habitante del barrio Villa del Lago, aseveró que para llegar a Sameco, en el norte de Cali, solo debe salir al paradero en la Avenida Simón Bolívar y tomar uno de los taxis que lo llevan en menos de 15 minutos a su destino por $2.000.
“En la mañana todos los buses pasan llenos y si voy a la parada del MÍO tengo que hacer una larga fila y esperar que llegue el alimentador”, recalcó el usuario.
Elpais.