El gasto total de los colombianos en diciembre llegó a 42 billones de pesos, 13 por ciento más que en el 2012 (en términos reales), de los cuales 4,8 billones fueron gastos propios de la Navidad, pero estos tuvieron un fuerte aumento de 48,8 por ciento, de acuerdo con el cálculo de la firma Raddar.
Si se quitan, del total de 42 billones, los servicios como arriendos, salud o electricidad, quedan las compras al comercio, que llegaron a 25 billones, con un aumento de 13 por ciento frente al diciembre del 2012.
De acuerdo con Camilo Herrera, presidente de Raddar, este diciembre fue muy dinámico en el comercio como consecuencia de las buenas noticias económicas, la baja inflación, que, a su vez, está claramente vinculada a los descuentos y promociones a lo largo del año.
Así mismo, Herrera señala “los horarios adicionales y la fecha en que se dio el festivo de Navidad (miércoles) permitieron que la temporada lograra ventas en el comercio por 29,4 millones en adición a los 17 billones que los hogares gastaron por fuera del comercio, pagando servicios”.
En diciembre del año del 2012, los gastos totales sumaron 36,5 billones de pesos, a precios de entonces, y crecían 3,3 por ciento en términos reales, en medio de la desaceleración que el país experimentaba en ese momento.
Ahora, en el diciembre que acaba de pasar, se vivió el mayor incremento de las compras totales, cuando fue de 8,5 por ciento.
En cuanto a la Canasta Navidad (alimentos, regalos como juguetes, ropa, joyas entre otros, licores y decoración), en la que los colombianos gastaron 4,8 billones de pesos, el fuerte crecimiento de casi 49 por ciento se explica porque en el 2012 esos gastos habían tenido una caída de 5,4 por ciento real (es decir, descontando la inflación).
“Esto hace –explica Herrera– que el dato de este año (2013) tenga un fuerte ajuste en tendencia, con más o menos un promedio de 107.000 pesos de gasto por persona”.
En suma, los dineros que las familias colombianas destinaron esta temporada a gastos relacionados con la Navidad pasaron de 8,7 por ciento del gasto total en el 2012 a 11,4 por ciento en el 2013.
INFLACIÓN Y CONFIANZA, FACTORES CLAVES
Mauricio Hernández, economista de BBVA Research, dijo que la baja inflación ha elevado la capacidad de compra de los hogares. También ha influido la confianza del consumidor, que está por encima de los promedios históricos, y esa lleva a la gente a considerar que es un buen momento para comprar.
Agrega que la reducción del desempleo disminuye el temor a perder el puesto y aumenta las expectativas de una persona de que podría conseguir un mejor puesto. “Luego hay más personas comprando y creyendo que se pueden endeudar y consumir más porque van a poder responder por sus obligaciones”, agrega.
Corficolombiana dijo que los niveles de confianza del consumidor se explican en el aumento de expectativas sobre la economía.
Informacion Portafolio.co