Las dos mayores ciudades de Brasil y sedes del Mundial de fútbol que comienza en 35 días vivieron ayer un día de caos por protestas de 1.500 activistas de los “Sin Tierra” y de los “Sin Techo” en Sao Paulo y una huelga de conductores de buses en Río de Janeiro.
Otros manifestantes que exigían mejorías en el transporte bloquearon una importante vía en Belo Horizonte, tercera ciudad brasileña, mientras que en Florianópolis y Belén, capitales regionales, hubo paro de autobuses y, en Fortaleza, los barrenderos públicos cerraron calles del centro de la ciudad.
Las protestas de ayer son un preludio de lo que le puede esperar al país durante el Mundial, ya que las organizaciones sociales vienen convocando desde comienzo del año a manifestaciones entre el 12 de junio y el 13 de julio contra las millonarias inversiones del Gobierno en el evento de la FIFA.
Diferentes sindicatos, incluido el de la Policía Federal y los de empresas productoras de alimentos, también amenazaron con paralizar sus actividades durante el mismo período, cuando unos 600.000 extranjeros estarán en el país.
Diversos movimientos planean repetir durante el Mundial lo ocurrido en 2013, cuando cientos de miles de brasileños protestaron durante las dos semanas que duró la Copa Confederaciones de la FIFA por el elevado gasto público del evento y demandaron más inversiones en educación y salud.
El
coordinador nacional del MTST, Guilherme Boulos, aseguró que las protestas sirvieron como apertura de la campaña “Mundial sin el pueblo. Estoy en la calle de nuevo”.
El caos en Río de Janeiro, en cambio, fue provocado por una huelga de 24 horas declarada por parte de los conductores de los buses por mejoras salariales, y que dejó a miles de personas sin condiciones de desplazarse a sus puestos de trabajo.
Así como los conductores, varios sindicatos quieren aprovechar la proximidad del Mundial para presionar en las negociaciones con las patronales.
Sólo algunos conductores aceptaron mantener sus actividades y los huelguistas atacaron a pedradas a los vehículos que circularon y provocaron daños en al menos 345 autobuses.
Informacion Elcolombiano