Tras la reedición de Pink Friday: Roman Reloaded – The Re-Up y el lanzamiento de su último single en abril de 2013 Nicki Minaj parece que se retiró a un segundo plano en el mundo de la música solo acaparando noticias con nuevos productos y sus fotos en Instagram, ya sea luciendo looks muy naturales sin pelucas ni maquillaje o algunas más subidas de tono.
Ahora vuelve con una gran canción, Pill N Potions, que pretende conquistar gran parte del mundo. Este tema ha sido escrito por la propia cantante, Ester Dean, Dr. Luke y Cirkut, estos dos últimos han sido quienes la han producido mezclando pop, hip hop y R&B. La letra gira en torno a alguien que ha hecho daño a Minaj pero a quien ella todavía ama, todo esto con un gran ritmo de batería y un piano que sirven de fondo tanto para los raps como para su canto que llega a alcanzar ese matiz de amor y dolor épico.
Un estribillo pegadizo, una emoción sentida y la combinación de todo lo que es el sonido de Nicki crean una canción perfecta y que nos recuerda que la trinitense vuelve para dar mucha guerra.
Diane Martel ha sido la encargada de dirigir el nuevo vídeo de la cantante. Aquí Nicki Minaj se muestra humana con un look natural, sin pelucas ni excesivo maquillaje, algo que respalda esa sensación de profundidad y vulnerabilidad de la canción, prescindir de demasiados artificios ha sido una gran elección.
Los conejos, tal y como ya intuíamos por los lyric videos, tienen su protagonismo en el clip, al igual que las pastillas, todo ello hace referencia a esa sobredosis de la que se habla en la letra. Ya sea fumando, cantando con el torso desnudo y unos cubrepezones, o vestida de negro con abrigo de piel y botas sandalias over knee Nicki canta con los ojos cerrados o mirando a cámara como si moverse fuera a hacer que se rompiera como la porcelana. Un dispensador de caramelos con cabeza de conejo se mueve al ritmo, al igual que los brazos de un conejo en una foto en blanco y negro.
Aparece el rapero The Game con una nube líquida de colores tras el, el mismo tipo de nube que nace de los ojos de Minaj en color plateado como si ella estuviera llorando, una referencia más, junto con los conejos al delirio de las drogas. Vestida de blanco se coge un brazo y posa muy poco natural al lado de su chico mientras se intercalan planos de ella bajo un arco de esa nube en varios colores o de ella con una cazadora de lunares y orejas de conejito. También mira a cámara queriéndose quitar la ropa o con la cabeza cortada y viva de su novio o la aplasta mientras se convierte en esa mágica sustancia que aparece por todo el videoclip.
Pastillas y un product placement de unos altavoces con forma de píldora, y en edición especial de esta canción, caen entre medias. El interactúa con ella la abraza o con un abrigo de pelo muerde la oreja de su diadema o la mira. Aviones, coches, casas, y una nueva versión de su perfume que sigue recordando a Classique de Jean Paul Gaultier pero con la cabeza de la cantante como tapón. De sus uñas y de los cigarrillos que fuma ella como un conejo vuelve a aparecer esa extraña sustancia. Así todo vuelve a repetirse e intercalarse hasta que como broche final ella camina entre un mar de ese extraño líquido.
En Pill N Potions tenemos una reflexión sobre el dolor, sobre la necesidad de calmarse y de lo fácil que es refugiarse en las drogas, en los tranquilizantes y en recuerdos que a la larga resultan nocivos. Nicki Minaj se muestra frágil y delicada en una canción que combina a la perfección esos dos estilos que ha demostrado que domina con total maestría, el pop y el hip hop.
El vídeo es original e incluso algo desconcertante, pero de lo que si va sobrado son de product placements, es publicidad encubierda que en este caso es demasiado descarada y hacer perder calidad al conjunto final. Lo que si está claro es que Nicki vuelve con mucha fuerza y una gran canción.