Aunque todavía no es claro el cómo se va a financiar, ayer la historia del metro de Bogotá se partió en dos al conocerse el diseño definitivo de su primera línea que será subterránea, tendrá 27 kilómetros, moverá 50.000 pasajeros cada hora y un costo de 15 billones de pesos. La apuesta de la Alcaldía es que esté listo en 2018.
Y es histórico porque los primeros estudios del metro se dieron en 1942, pero solo se concretaron en abril del año pasado cuando el Banco Mundial les dio vía libre al IDU y al consorcio L1 para adelantarlos.
“El metro movilizará casi un millón de personas al día, lo que encontramos es que en ninguna de las ciudades con las que se comparó, puede haber tal eficiencia y tal eficacia, es decir, que ninguna de las líneas que vimos con similares capacidades, similares costos, puede transportar tantas personas como lo haría la primera línea del metro de Bogotá”, dijo el alcalde Gustavo Petro.
Frente al futuro del sistema masivo, la Cámara de Comercio de Bogotá planteó los tres retos que debe afrontar: definir su financiación, garantizar una buena capacidad de gerencia y diseñar el esquema de contratación en el que se establezca una matriz de riesgo.
Un paso de ingeniería
Más allá de todas las preguntas que están por resolver, Eduardo Behrentz, decano de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de los Andes, planteó que por ahora la capital debe recibir los estudios del metro como un hecho trascendental tanto para la ingeniería como para el urbanismo y consideró que el gran reto es que quede bien hecho.
Frente a los alcances de un metro subterráneo, explicó que es un tema de costos y no si es mejor solución el elevado o el subterráneo. “Son soluciones diferentes: el elevado es más barato. Cuando se decide hacer subterráneo es más un asunto urbanístico, estético, aunque es más costoso”.
De hecho, con una cifra como la propuesta de 15 billones de pesos se podrían construir 375.000 viviendas de interés social, que darían para albergar juntas las poblaciones de Envigado y Caucasia.
Ahora, ¿se puede hacer un subterráneo en Bogotá? Behrentz explica que todo radica en la parte técnica. “La buena ingeniería está para resolver los problemas. Es complejo y tiene mil implicaciones, pero con estudios e ingenieros serios el metro se puede hacer. El tema geotécnico de Ciudad de México es mucho más complejo que el de Bogotá y allá hay zonas del metro que son subterráneas”.
Destacó que aunque apenas es el inicio del proyecto, es un paso fundamental. “Y no es pequeño. En la historia del metro de Bogotá es el paso más grande, es la primera vez que tenemos ingeniería detallada”.
Por último Behrentz planteó que entre las dudas que le quedan están las del trazado y la del recaudo tarifario. “Tengo muchas preguntas sobre el modelo financiero y sobre la operación del sistema. Frente a la parte de ingeniería la pregunta tiene que ver con el trazado ya que es similar al que propuso la Alcaldía anterior y ese trazado fue objetado por varios peritos técnicos. Además, queda la duda de cómo van a justificar el trazado actual en términos del recaudo tarifario”.