Jorge Mario Bergoglio cumplió tres años en la Sede de Pedro el pasado 13 de marzo. El 17 del mismo mes, completó 36 meses de actividad en Twitter. Los números del Papa en su primer año como “tuitero” hablan por sí solos.
El humo blanco se asomó por la chimenea de la Capilla Sixtina a las 7:06 pm, ante la mirada incrédula de casi 10 mil personas que esperaban en la Plaza de San Pedro que se anunciara el nombre del sucesor de Benedicto XVI, el papa que había renunciado semanas antes. La puerta del balcón central de la Basílica se abrió, y el mundo católico (y no católico también) escuchó con atención el esperado anuncio. Minutos después, la etiqueta #HabemusPapam fue tendencia mundial en Twitter y, a partir de ese momento, el Papa Francisco se convirtió en una súper estrella de las redes sociales. Los números del primer papa latinoamericano, durante sus tres años de actividad en esta red social, son contundentes.
El camino de los pontífices en Twitter lo abrió Benedicto XVI. El 12 de diciembre de 2012, Ratzinger publicó el primer mensaje de un papa en una red social: “Queridos amigos, me uno a vosotros con alegría por medio de Twitter…”, trinó desde un iPad. Algo parecido había ocurrido en 1931, cuando Pio XI envió el primer mensaje papal por medio de la recién creada Radio Vaticana. La Santa Sede siempre ha sido pionera en el uso de medios masivos de comunicación.
Desde el 2012, el Papa tiene cuentas oficiales en Twitter en varios idiomas. Pero, debido a los orígenes hispanos de Francisco, ha sido la cuenta en español (@Pontifex_es) la que más ha crecido. Vale la pena darle una mirada profunda a los trinos del papa en su lengua materna, para observar el crecimiento que tuvo este perfil, desde que Benedicto XVI lo dejó vacante.
El papa Ratzinger publicó 38 mensajes en Twitter, entre el 12 de diciembre de 2012 y el 28 de febrero de 2013. El día de su primer tweet alcanzó 172.000 seguidores en unas pocas horas, y el día de su despedida ya contaba con 720.000, de la cuenta en español.
El 17 de marzo de 2013, Francisco publicó su primer mensaje. Ese día, el número de seguidores aumentó a 803.000, cifras redondeadas. Hasta ese momento, la cuenta en español estaba por debajo del perfil en inglés, en cuanto a seguidores. Después, comenzó la escalada hispana. Hoy, la cuenta oficial en español del papa Francisco suma 11 millones 351 mil seguidores, y va en constante aumento, superando a la versión en inglés, que cuenta con 8 millones 800 mil.
Desde ese ese día, hasta el 17 de marzo de 2016, @Pontifex_es publicó 725 tweets. El 100% de esos mensajes fue “retuiteado”, un total de 7 millones 105 mil veces. Todos los trinos fueron marcados también como “favoritos”, en 5 millones 365 mil ocasiones, según datos obtenidos de Twitonomy.
Los hashtags más usados por el papa han sido #LaudatoSi, #Rio2013, #JMJ y #PrayForPeace. El trino más “retuiteado” del papa fue publicado el 3 de abril de 2014, con el siguiente mensaje: “No podemos acostumbrarnos a las situaciones de humillación y de miseria que nos rodean. Un cristiano tiene que reaccionar” (48.032 réplicas).
Los días preferidos por el Papa y su equipo de comunicaciones para tuitear son los jueves; el 22% de los trinos, 162, han sido publicados en ese día. El día que menos publica es el miércoles, ya que sólo ha publicado 50 mensajes en tres años. De los 725 mensajes, 444 fueron publicados entre las 11:00 am y la 1:00 pm, hora de Roma.
Francisco es uno de los pocos usuarios de Twitter que se puede dar el lujo de no “retuitear” ni mencionar a nadie. Tampoco responde, y este último es un aspecto que deberían replantearse los Community Managers del Vaticano. Imaginen lo que puede generar la respuesta del Papa a un puñado de usuarios por día; podría triplicar su influencia.
El legado de Francisco pasará a la historia por la manera en que está revolucionando la Iglesia, y gran parte de esa revolución se debe a su presencia en el mundo virtual. No en vano, el mismo Francisco dijo hace poco: “No tengan miedo de hacerse ciudadanos del mundo digital. “Internet es un don de Dios”. El 19 de marzo de este año, Francisco publicó su primera foto en Instagram. En menos de diez días, superó los 2 millones de seguidores.