Al tiempo que se hacía la radicación del proyecto del Plan de Desarrollo de la administración de Enrique Peñalosa, la Empresa de Telecomunicaciones de Bogotá notificó a la Superintendencia Financiera que dentro del documento se incluye la propuesta de enajenar total o parcialmente las acciones del Distrito.
El mandatario lo anunció junto a su gabinete y a los concejales Roberto Hinestrosa (Cambio Radical) y Andrés Forero (Centro Democrático), presidentes del Concejo y de la Comisión del Plan, respectivamente.
Desde campaña, el Alcalde había mencionado la posibilidad de vender la empresa para financiar proyectos sociales y de movilidad, pero la idea ha estado rodeada de polémica.
De un lado, se critica la uno de los patrimonios mejor avaluados de la ciudad. Del otro, se advierte sobre la desvalorización de la empresa y la importancia de aprovechar su valor en el mercado.
El objetivo de la venta es financiar parte de los proyectos del futuro Plan de Desarrollo, cuyo plan de inversiones y funcionamiento asciende a $ 89,5 billones, de los cuales $ 30 billones vienen de fuentes inciertas que se financiarían con lo que resulte de la enajenación de la ETB, los cobros por congestión y el estímulo de alianzas público-privadas, entre otros.
En la bolsa de valores, el valor la empresa asciende a $ 1,9 billones (cada acción vale $ 600). Hoy, el Distrito es dueño del 86,5 % de las acciones (son más 2.739 millones por $ 1,67 billones) y el 11,6 % restante está en manos de los privados (367,3 millones de acciones por $ 204.000 millones). No se enajenaría el 1,9 % restante, que tiene entre sus dueños a la Universidad Distrital.
“A la ETB puede pasarle lo que le pasó a la Nación, que le tocó regalarle Telecom a Movistar. Hay que vender antes de que se desvalorice”, dijo Peñalosa desde el Concejo.
No obstante, Jorge Castellanos, presidente de la ETB, aseguró que el valor de las acciones se ha incrementado el 16 % durante lo corrido de este año, mientras que entre el 2012 y el 2015 solo aumentó el 8,8 %.
Pero para el empresario la preocupación está en que se han reportado pérdidas durante los últimos años.
“El año pasado hubo una pérdida de $ 37.000 millones y en el 2014 fue de $ 38.000 millones. En los últimos años dejaron que los gastos operativos se subieran. A eso se le suma que se hicieron inversiones por $ 2,1 billones, pero buscaron usuarios”, señaló.
Pero los resultados negativos de las utilidades, que desde el 2014 se calculan según las normas contables internacionales (NIIF o IRFS) por orden de la Superfinanciera, han sido controvertidos por el expresidente de ETB Saúl Kattán.
Según él, la aplicación de la NIIF implicó hacer provisiones y reversión de ingresos por unos $ 400.000 millones que en la contabilidad anterior, la Colgaap, no era necesario hacer.
Un clima disparejo
Andrés Forero (Centro Democrático), presidente de la Comisión del Plan, asegura que su bancada aún no toma una posición. “Nosotros nos opusimos a la venta de Isagén, pero el Distrito tiene unos argumentos que hay que considerar. Falta avanzar en el debate”, expresó.
“Es falso que la empresa esté a pérdida. El valor de la acción se ha incrementado. La empresa de teléfonos se convirtió en una de telecomunicaciones que opera en Bogotá y otras regiones del país. Lo que debe hacer el presidente es explotar al máximo las nuevas capacidades”, dijo el concejal Holman Morris (Progresistas).
“El procedimiento no es incluirlo en el Plan de Desarrollo, sino que debe ser un proyecto separado. Desde el Polo Democrático nos opondremos jurídica y reglamentariamente”, señaló el concejal Celio Nieves.
Aún sin el visto bueno del Concejo, Castellanos asegura que hay una estrategia en tres frentes no solo para recuperar las finanzas de la empresa, sino para valorizas sus acciones.
“Lo primero es el plan de austeridad: gastamos en lo que atraiga clientes, pero recortamos donde se puede recortar. Lo segundo es la agresividad comercial para fibra óptica, telefonía móvil y televisión. Y lo tercero es mejorar la atención al cliente”, explicó.
Capital Salud, ¿vender o no?
Otra de las propuestas que incluye Peñalosa en el Plan de Desarrollo es la autorización que pide al Concejo de Bogotá para fusionar o enajenar total o parcialmente la participación accionaria Capital Salud, la EPS que atiende a 1’200.000 personas pobres.
La razón: el secretario de Salud, Luis Gonzalo Morales, dijo que hoy la entidad vale cero pesos; por ley la tienen que capitalizar en cerca de 70.000 millones de pesos y tiene un déficit presupuestal de 580.000 millones de pesos.
Aunque no hay nada definido, lo ideal sería un socio estratégico, pero que si no se da el negocio, la enajenan.