Hace unos días se conoció que el Ministerio de Agricultura, a través del ICA, tienen en cuarentena a más de 150 hectáreas en las que es posible que haya presencia del Fusarium, o también llamado ‘Mal de Panamá’, hongo que afecta a los cultivos de banano y plátano.
Las alertas se encendieron porque es común que a un país que es declarado como resguardo de algún virus u hongo, se le cierren las puertas para sus exportaciones y, si hubiese sido así, los bananeros locales habrían resultado afectados. Esto por cuenta de que desde 2015 la producción anual se ha mantenido en casi 2,1 millones de toneladas, de las cuales, solo en 2018, se enviaron al exterior casi 1,9 millones. Es decir que por cada 10 bananos que se cosechan, solo uno se queda en Colombia.