Después de un mes de negociaciones, Benjamin Netanyahu, arrojó ayer la toalla y devolvió el mandato de formar Gobierno al presidente Reuven Rivlin, porque «no ha podido hacerlo», según la nota de Presidencia. Es el segundo fracaso a la hora de formar alianzas del lÃder del Likud en apenas cuatro meses y, por primera vez desde 2008, un candidato diferente a Netanyahu recibirá el encargo. Ese será Benny Gantz, lÃder de «Azul y Blanco», la lista más votada en las elecciones del 17 de septiembre, que tiene 28 dÃas para lograr superar la barrera de los 61 escaños que le permitan formar gobierno.
Netanyahu colgó un vÃdeo en las redes sociales para explicar este nuevo fracaso negociador en el que alerta de que el exjefe del Ejército contará con el apoyo de la Lista Conjunta que forman los partidos árabes, «que incita el terrorismo y se opone a la existencia de Israel». Desde «Azul y Blanco» le respondieron de forma inmediata para decirle que «se ha terminado el tiempo de la confusión y llega el momento de la acción. Formaremos un Gobierno de unidad liderado por Gantz, el candidato a quien votó el pueblo».
«Azul y Blanco» obtuvo 33 escaños en las pasadas elecciones, uno más que el Likud, pero el sistema israelà obliga a la formación de coaliciones y ninguno de los dos partidos tiene claros sus apoyos para superar la barrera de los 61 diputados.
La primera opción fue un acuerdo de unidad nacional, pero el éxito electoral de «Azul y Blanco» se ha basado en la promesa de cambio y de lucha contra la corrupción por lo que exigen al Likud un candidato distinto.