Según la Secretaría de Gobierno de Nariño, se trata de unas 14 mil personas desplazadas, es decir, comunidades enteras confinadas entre el fuego cruzado, mientras decenas de familias han huido hacia Tumaco o ciudades del pacífico ecuatoriano como San Lorenzo y Esmeralda. La escalada violenta se debe a los enfrentamientos de grupos armados que disputan el territorio desde el pasado mes de diciembre de 2019; entre los que están las disidencias que comandó Walter Patricio Arizala, alias Guacho, el ELN y el Clan del Golfo. Sin embargo, en la mayoría de los casos se denuncia la poca presencia del Estado y que solo proceden desde el punto de vista administrativo, suministrando asistencia a estas personas organizando campamentos a quienes huyen de sus hogares. En algunos casos la ayuda no llega, o llega con algunas semanas de retraso.
Fuente: Publimetro.