Donald Trump anunció hoy que su Administración declarará a los ‘antifa’, los grupos antifascistas radicales, como «organización terrorista». No queda claro qué impacto tendrá el anuncio en un movimiento heterogéneo, disgregado y poco organizado, pero van en la lÃnea que defiende el presidente de EE.UU. de retratar las protestas como la obra de radicales de extrema izquierda.
En esa lÃnea fueron otros altos cargos de su administración, como el fiscal general de EE.UU., William Barr, que hoy aseguró en un comunicado que el Departamento de Justicia busca «arrestar y acusar a los agitadores radicales violentos que ha secuestrado las protestas pacÃficas» y señaló como responsables a «antifa y otros grupos similares».
Algunos lÃderes demócratas y activistas de izquierdas han asegurado que elementos de extrema derecha han iniciado disturbios violentos para causar caos y enturbiar las protestas.
Los relatos de unos y otros terminan por desviar la atención del historial de abusos de la policÃa hacia la minorÃa negra, en el que la muerte de George Floyd es solo el último caso, y del racismo estructural que sufre EE.UU., dentro y fuera de los cuerpos de policÃa.
Las estadÃsticas ofrecen una realidad diferente. La población negra tiene casi 2,5 veces más de probabilidad de morir a manos de la policÃa que los blancos: 30 muertes por millón de habitantes para los negros, frente a 12 muertes por millón para los blancos (y 22 muertes para los hispanos).
Es innegable que hay elementos anarquistas de extrema izquierda que están aprovechando las protestas para propagar violencia e imponer su agenda antisistema, y es posible que elementos del llamado ‘supremacismo blanco’ hayan buscado echar gasolina al fuego. Pero el telón de fondo de la última muerte de un hombre desarmado es la desigualdad y falta de oportunidades que sufre la minorÃa negra, en especial en las grandes ciudades del paÃs, y una desconfianza mutua entre la policÃa y la población en los barrios desfavorecidos en los que viven. Una de las consecuencias más evidentes es la disparidad racial en el sistema penitenciario: la minorÃa negra representa el 12% de los adultos de EE.UU., pero acumula el 33% de la población penitenciaria. Los blancos, que son el 64% de la población adulta, suponen el 30% de los encarcelados.
«Esto es un patrón», reflexionó Nancy Pelosi, la lÃder de la mayorÃa demócrata en la Cámara de Representantes, sobre la muerte de Floyd y otros hombres negros a manos de la policÃa. Ella y otros lÃderes, también algunos republicanos, han tratado de poner el acento en reformas que cambien la relación entre la policÃa y la minorÃa negra. La violencia y la anarquÃa propagada desde diversos sectores ha enturbiado esas reclamaciones.
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