La preocupación por el incremento de la violencia en Colombia, que en lo que va de este año, según Indepaz, ha cobrado la vida de 30 líderes sociales, motivó la emisión de un comunicado de la oficina de ONU del país, en el que destacan las afectaciones particulares que han vivido las personas defensoras de derechos humanos, así como los líderes comunitarios, las comunidades campesinas y los pueblos indígenas y afrodescendientes.
En la misiva, la Oficina urge a que “se refuercen todas las medidas de protección –individuales y colectivas– adecuadas para garantizar la vida y la integridad de las personas defensoras de los derechos humanos”, en especial de aquellas que viven en zonas rurales y en los municipios más afectados por la violencia.
De la misma manera, expresaron su preocupación por los reportes que han recibido sobre homicidios, ataques, amenazas, violencia y estigmatizaciones en contra de personas que integran organizaciones y colectivos de derechos humanos.
“La Oficina reitera el llamado a todos los grupos armados en Colombia a declarar un cese al fuego y de hostilidades y a respetar las disposiciones del Derecho Internacional Humanitario para la protección de la población civil, y en particular de las personas defensoras de derechos humanos”, cita el comunicado emitido en la mañana de este jueves.
ONU Colombia ya había hecho este llamado a los grupos irregulares el pasado 17 de febrero, cuando en un comunicado recordaron la importancia de que el país viva, en un ambiente sin violencia, una época electoral “libre e inclusiva”.
A esta última misiva se suscribieron la Delegación Unión Europea, la Misión de Verificación de la ONU y Equipo País de Naciones Unidas en Colombia, así como las embajadas de ONU en Alemania, Argentina, Austria, Bélgica, Brasil, Canadá, Dinamarca, España, Finlandia, Francia, Gran Bretaña, Hungría, Irlanda, Italia, México, Nunciatura Apostólica, Países Bajos, Polonia, Portugal, República Checa, Rumania, Suecia y Suiza.
Fuente: El Colombiano.