Desde el pasado fin de semana la Secretaría de Ambiente ha venido realizando una especial vigilancia y seguimiento al material particulado que está llegando al país proveniente del desierto del Sahara (norte de África).
“Tenemos en Bogotá el fenómeno que conocemos como las arenas del Sahara. Los equipos de monitoreo de calidad del aire de la ciudad han empezado a sentir la llegada de ese material particulado que viene precisamente desde África, desde el desierto del Sahara, y que arrastra con el material particulado producto de fenómenos meteorológicos y de arenas en ese punto del planeta. No tenemos condiciones que nos hagan preocupar (…). Desde la Secretaría de Ambiente estaremos en constante monitoreo de las estaciones locales y regionales, y le avisaremos a la ciudadanía, en tiempo y forma, en caso de que sea necesario tomar precauciones adicionales”, indicó la secretaria de Ambiente, Carolina Urrutia.
La Red de Monitoreo de Calidad del Aire evidenció que el polvo proveniente del Sahara ingresó a la ciudad el domingo 22 de mayo y su impacto ha sido moderado, por lo que no ha sido necesario decretar alerta alguna. Los niveles de concentración de material particulado se han mantenido estables y corresponden a cifras normales que se presentan en Bogotá.
Las estaciones de la Red de Monitoreo de Calidad del Aire reportan condiciones moderadas en 18 de sus estaciones, mientras que Carvajal-Sevillana está en situación regular.
Se espera que este fenómeno tenga influencia en la calidad del aire de la ciudad hasta hoy martes 24 de mayo. Según pronósticos y análisis de información, mañana miércoles 25 ya no habrá impacto en las concentraciones atmosféricas por las arenas del Sahara.
La Secretaría de Ambiente mantiene estricto seguimiento al comportamiento de este fenómeno a través de las estaciones que conforman la Red de Monitoreo de Calidad del Aire de la ciudad y continuará con el análisis de las estaciones de la región.
Ante la detección de este fenómeno del “polvo del Sahara”, desde la Secretaría de Salud se emitieron algunas recomendaciones para prevenir posibles afectaciones, tales como evitar exponerse a zonas de alta contaminación como vías sin pavimentar o de alto flujo vehicular, construcciones, áreas industriales, de escombros o canteras.
También es necesario que se garantice la ventilación en las viviendas, limpiar superficies y pisos utilizando paños humedecidos para evitar que se levante el polvo. Evite mantener ventanas y puertas abiertas si está cerca de una fuente de humo o material particulado.
Fuente: Nuevo Siglo