Colombia, 27 de Mayo del 2022.- El coste del kilovatio hora de energía (principalmente electricidad) en nuestro país está alcanzando máximos históricos. Esto, junto con la crisis económica que sufren muchas personas, hace que el ahorro energético a nivel doméstico sea fundamental para reducir la factura energética.
En este artículo, veremos una serie de consejos para reducir el consumo de energía en tu hogar.
Consejos de ahorro de energía a nivel doméstico
La conclusión es que estos consejos no comienzan un mes y luego los dejamos de lado, todo lo que tenemos que hacer es convertirlos en un hábito que nos impida gastar menos mes tras mes.
En este artículo veremos una serie de hábitos que nos llevarán a reducir la factura energética de nuestro hogar.
Aprovechar la luz natural
La luz natural es gratis, por lo que si la aprovechamos para iluminar nuestro hogar, estaremos reduciendo el consumo.
La iluminación de una vivienda cuesta el 25% de la factura de la luz de una vivienda, por lo que el ahorro en este ámbito podría suponer una importante reducción de la factura de la luz.
Apagar las luces que no utilicemos
Muchas veces dejamos las luces encendidas porque no recordamos apagarlas cuando dejamos de usarlas. Es necesario apagar todas las luces que no usamos para ahorrar, sobre todo cuando salimos de casa.
Para la iluminación podemos utilizar bombillas LED, que consumen un 80% menos que las bombillas tradicionales. Además, gracias a los detectores de presencia y dispositivos móviles con tarifa de datos, podemos controlar a distancia este tipo de iluminación y así aprovecharlas de forma más eficiente.
Aprovechar los horarios económicos
La nueva tarifa 2.0 TD tiene tres divisiones horarias. El horario valle es el más económico.
Una manera muy eficiente de reducir nuestra factura de electricidad es aprovechar el horario valle para el uso de los electrodomésticos que más consumen: lavadora, lavavajillas o plancha.
Tapar las sartenes y ollas cuando cocinamos
Puede que te sientas tonto, pero si no tapamos los utensilios de cocina, mucho del calor de la cocción se escapa, por lo que se consume más calor.
Si tapamos este tipo de utensilios, cocinaremos más rápido y consumiremos menos energía.
Aprovecha el calor residual del horno y vitro
Ni los hornos ni las vitrocerámicas pierden calor al gastar dinero, por lo que podemos aprovechar ese calor para terminar de cocinar nuestros alimentos.
Puedes aprovechar este calor apagando el horno o la vitrocerámica de cinco a diez minutos antes de finalizar la cocción.
Desconecta los aparatos que no uses
Otra cosa que quizás no creas es que el modo de espera consume el 11% de tu factura de electricidad.
Una forma de hacer que desconectar estos dispositivos sea más fácil y un hábito es usar una regleta de enchufes. Gracias a ellos, podemos conectar y desconectar varios dispositivos a la vez.
Otra opción es un enchufe inteligente, que puede conectar y desconectar electrodomésticos por completo sin desenchufarlos. Este tipo de enchufe también se puede programar.
Usa los electrodomésticos de manera eficiente
Y compre los electrodomésticos más eficientes posibles. Cuanto más eficiente es el aparato, menos consume. Si bien este tipo de electrodomésticos son más caros, lo cierto es que al reducir el consumo, suponen una gran inversión.
El uso adecuado de los electrodomésticos, la limpieza y el mantenimiento preventivo también son importantes.
Plancha la ropa de una sola vez
Como decíamos, la plancha es uno de los electrodomésticos que más consume. Lo que más consume es el hecho de que la plancha alcance la temperatura correcta. Así que en lugar de planchar una prenda a la vez, apilar las prendas a la vez para que podamos aprovechar que la plancha alcanza la temperatura adecuada.
La forma más eficiente de usar una plancha es comenzar con ropa que se plancha a una temperatura más baja y terminar con ropa que necesita plancharse a una temperatura más alta. La ropa que no requiere mucho calor o que está menos arrugada se puede planchar con la plancha apagada.
No abras mucho la nevera y el congelador
Al igual que un horno, que pierde energía cada vez que se enciende, un horno o un frigorífico tienen que gastar más energía para alcanzar la temperatura adecuada.
Mantén la temperatura adecuada en tu hogar
Las temperaturas óptimas de invierno están entre 21 y 23 grados, aunque 21 grados es lo mejor.
En este sentido, para mantener la temperatura lo más estable posible, lo mejor es mejorar el aislamiento de la casa. Para ello no se requieren grandes obras, pero con pequeños cambios podemos conseguir una temperatura más estable. Por ejemplo, puede considerar reemplazar sus ventanas y ahorrar hasta un 60% en su factura.