Bogota Agosto 11 de 2023. La colombiana Laura Zúñiga dio a luz a dos niños que ahora crecen en el extranjero con sus padres que pagaron por “alquilar” su vientre, una práctica cada vez más frecuente en Colombia y que congresistas intentan regular.
“Hola, quisiera alquilar mi vientre, me pagan la mitad cuando la prueba [de embarazo] salga positiva (y) la otra mitad cuando nazca”, dicen ofertas en grupos de Facebook como la que publicó Zúñiga en 2019.
Un estadounidense soltero vio el anuncio, le pagó 15.000 dólares y nueve meses después se convirtió en padre gracias al denominado embarazo subrogado. En 2022, Zúñiga, de 40 años, repitió la experiencia para un cliente suizo y recibió el mismo monto, en un país donde el salario mínimo ronda los 250 dólares.
“Soy donante de órganos, de sangre. Y, pues, dije: ‘Yo no quiero tener más hijos para mí, pero sería bueno colaborar con alguien más para realizar el proceso’”, explicó esta auxiliar de enfermería a la AFP.
Lejos de las prohibiciones en Europa y de las altas tarifas en algunos estados de Estados Unidos donde el procedimiento es legal, Colombia es un paraíso para el embarazo subrogado por los bajos costos y el vacío en la legislación. En dos estados de México está regulado, igual que en Cuba, Uruguay y Brasil.
En cambio, ninguna ley regula el procedimiento en Colombia, lo que atrae a solteros, parejas con problemas de fertilidad, homosexuales y quienes por razones estéticas o laborales no quieren someterse a los rigores de un embarazo.
Mercado
Según la ginecóloga Karin Franco, propietaria de una clínica especializada en Bogotá, en Colombia hay profesionales más avezados en este tipo de procedimientos respecto al resto de América Latina. También nota un incremento en la demanda tras la invasión rusa a Ucrania en febrero del año pasado, un país destino predilecto de europeos en busca de vientres subrogados.
Además, dice, el mercado colombiano ofrece mejores tarifas que las de Estados Unidos, donde el precio puede ascender por encima de 100.000 dólares.
La escasez de dinero motiva a muchas colombianas a alquilar su vientre: “Normalmente, son mujeres de bajo estrato y entonces van a recibir unos 40 o 50 millones de pesos (unos 10.000 dólares)”, señaló la especialista.
En el Congreso, parlamentarios de la bancada oficialista ven con malos ojos la llegada de extranjeros para luego llevarse a los bebés.
“A muchas personas les genera temor que Colombia se pueda convertir en una fábrica de niños”, explicó el congresista de izquierda Alejandro Ocampo, quien diseñó un proyecto de ley que regularía los pagos e incluso exigiría que uno de los padres que alquilen el vientre sea colombiano. Deberá ser discutido en la legislatura que comenzó el 20 de julio.
El Ministerio de Salud trabaja en paralelo en otra propuesta legislativa. En Colombia no existen cifras oficiales de niños nacidos mediante esta práctica.