En el patio de la facultad de contaduría, cerca del centro, un grupo de estudiantes bromea, conversa, camina despacio hacia la salida. Son seis aunque hablar, habla una. Se llama Anahí. Solo Anahí, sin apellidos. Tiene 21 años. Anahí recuerda perfectamente el asesinato de Fernando Purón. “Fue ahí”, dice y mira la entrada, unos candiles […]